Preludio obsesivo
~ I ~
El comité de supervisoras de seguridad de
Saint Gloriana habia sido instalado en una sala de té acogedora y elegante,
pero todo lustre era sofocado por un aire fúnebre en los arreglos así como en
la iluminación que proyectaba un efecto surrealista, como de suspensión en el
tiempo, algunas imaginaban el té de la tarde mientras otras creían haber pasado
la entera noche en vela.
Darjeeling por su lado aguardaba la llegada
del consejo de Oarai con un escalofrío, no sabía qué mas hacer, estaba sola con
sus sospechas, estaba sola en aquél mar de probabilidades dementes y
paranoides.
Hasta que la gran puerta de entrada se
abrió, una claridad nebulosa entró y con ella las siluetas de Anzu y Miho.
Las invitadas se levantaron y la puerta se
cerró, dentro, la treintena de chicas de Saint Gloriana quedaron con el par de
Oarai listas para iniciar las formalidades.
~ II ~
Meses atrás, Miho abría los ojos, la
madrugada iba refrescando y su desnudo cuerpo habiase estremecido de frío, la
obscuridad la saludó, escuchó un leve siseo tras ella, un sonido dulce, un
respirar suave y relajado, Miho sonrió,..
~ Onee chan ronca... - Pensó divertida y
después se corrigió. - Ia, Onee chan ja nai... Maho Sama...
Miho se giró quedando frente a Maho, la
miró maravillada de lo hermosa que era al dormir, la abrazó cuando la ternura
era demasiada para resistirse y contempló un maravilloso amanecer junto a su
bella durmiente.
Maho despertó un poco mas tarde de las séis
menos cuarto, sonrió al ver a Miho embelesada mirandola. Sin decir nada,
simplemente se besaron y se enlazaron. Poco después, la mayor se levantaba del
lecho.
~ Deberíamos volver a nuestras escuadras...
¿Ne, Miho Chan? - dijo Maho mirando a la pequeña que aún continuaba recostada
cubriendo su desnudez con las arrugadas sábanas.
~ Hai, Maho sama...
Maho terminó primero de vestirse para
despues admirar el cuerpo delicado pero enteramente maduro de su Imotou, había
madurado bastante, ya era autosuficiente y sabía que sobreviviría, así que si
quería cumplir la orden debía proseguir hasta acabar con toda humanidad del
corazón de la pequeña, eso, o hacerla volver...
~ Miho... Quiero que nos veamos... Que
sigamos en contacto...
~ ¿No tendrás problemas con madre?
~ No si no se entera...
~ ¿Y si se entera?
~ No se enterará... - afirmó Maho dandole
un tierno beso a su Imotou en los labios.
~ III ~
Darjeeling notó que faltaban dos de las
integrantes del consejo, además de que tanto Miho como Anzu marcaban sendas
ojeras dignas de cinta impresionista alemana, así como una palidez terrorifica,
sólo habian pasado unas horas desde la entrevista, entonces se veían frescas y
lozanas, ahora mostraban ademas una delgadez inquietante en los uniformes
escolares.
~ Saludos, hemos de solicitarles su
comprensión, anoche, tras cerrar comunicaciones nos dimos prisa para habilitar
habitaciones cómodas para sus representantes y supervisores y eso nos ha
mantenido en vela. - Explicó Anzu sonando cansada.
~ No hay inconveniente, antes bien nos
excusamos por lo repentino de ésta asamblea y posterior revisión. - Dijo
Darjeeling.
~ Entonces comencemos, el consejo de Oarai
así como los miembros directivos estan plenamente concientes de que examinar la
academia será una labor conjunta y que estamos para servirles, si hay algo que
necesiten sólo pidanlo, esperamos con esto reforzar los lazos de confianza
entre ambas escuelas.
Durante algo mas de cuarenta minutos se
habló de lo dicho, la duración de aquel contról de seguridad y los medios a
usar, las areas que se enfatizarian y por ultimo, el comité que iria a Saint
Gloriana.
Se acordó que un comité de Oarai entraría
de intercambio por uno de Saint Gloriana y realizarían el reconocimiento
después de clases con el fin de evaluar tanto la academia como sus metodos de
enseñanza.
Anzu y Miho estaban de humor inmejorable,
pese al aspecto trasnochado de las chicas resplandecian de gusto, tras la junta
aparecieron bandejas de galletas, tartas, pastelillos y demas refrigerios y se
dio por terminada la junta.
Kawashima Momo y Koyama Yuzu aparecieron
durante el ágape y murmuraron algo al oído que no pasó desapercibido para las
cinco encargadas de inteligencia, Alvorn había comenzado a actuar desde antes
de bajar del helicoptero.
~ Los preparativos están listos... Las
coordenadas estan fijas y pasaremos por AHÍ en dos semanas...
Anzu tragó saliva forzandose a sonreír, se
notaba que aquello no le sentaba bien.
~ Trata de que sea antes. - Dijo
simplemente Miho, como si pidiese el azucar.
~ M-Miho sama... - Le tembló la voz a Yuzu.
~ Tranquila... Sabes lo que pasa si se nos
termina el soporte material...
De pronto, Miho guardó silencio y se quedó
mirando al infinito, era improbable que la estuviesen oyendo, y aunque así
fuese, no habia nada de raro en un desembarco para cargar material. Aun así
sintió un aura feroz y amenazadora que la puso en guardia.
Las tres chicas tambien parecieron cambiar
de gesto y comenzaron a paladear algunas de las viandas servidas para la
ocasión.
No hablaron más hasta que las bandejas
hubiesen desaparecido, entraron entonces, algunas chicas que serían las
encargadas de guiar a las supervisoras a las habitaciones que les habían
preparado Miho, Momo y Yuzu se ofrecieron a mostrarles el lugar, Anzu y
Daarjeling aun tenian que firmas algunas formas y las alcanzarían después.
Darjeeling quedó entonces a solas con Anzu,
ésta la miraba desde el otro lado de la mesa.
~ ¿Podemos dejar de ser tan formales un
poco?. - pidió Anzu en cuanto Darjeeling se hubo acomodado.
La rubia asintió clavando la vista en los
papeles, por algun extraño deseo repentino no deseaba ver a la chica a los
ojos.
~ Lo cierto es... Que anoche tuvimos un
incidente... - dijo Anzu.
La voz de Anzu era de un aire extrañado,
como dudando animadamente si hablarlo o no, pero aquella oración retumbó
sepulcrál en la cabeza de Darjeeling.
~ ¿Qué... Incidente? - preguntó la rubia
con aire distraído.
~ Alguien entró a Oarai...
Darjeeling estaba estupefacta, miró, ahora
sí, a los ojos a la chica que tenia ante sí.
Anzu sonrió de manera triste.
~ Supongo que ahora no aceptarán nuestra
propuesta, tras saber que fuimos... Invadidas y robadas...
~ ¿Qué les robaron...?
~ Unas libretas con claves, apuntes y
estrategias para el Panzerfähren del año entrante... Nosotras... Detectamos
intrusos y realizamos una busqueda exhaustiva, tanto Miho como las demas del
consejo estuvieron ocupadas hasta hace poco, solo yo me detuve a preparar todo
para ustedes... Disculpen lo improvisado que pueda parecer.
Darjeeling movió la cabeza en señal
negativa.
~ No te preocupes... Antes ve esto como una
oportunidad para lucirte ante las supervisoras... - dijo Darjeeling. - Si
encuentras al responsable podrás redimirte y estoy segura de que podremos
acceder a su propuesta...
Anzu sonrió.
~ IV ~
Miho por su lado acomodó a las inspectoras
en los departamentos preparados, mientras se instalaban, la comandante se aisló
con Momo y Yuzu para darles unas ultimas instrucciones.
~ De momento suspenderemos la operación
Brudeschaft, así que avisenle a las demas que se calmen, que no hagan nada
hasta que yo lo diga...
Momo y Yuzu asintieron mientras se
introducían en una fresca y obscura estancia.
~ Deberemos conformarnos con vino inglés...
En fin, traten de pasar desapercibidas, recuerden, queremos que nos acepten, no
que nos teman...
~ Nishizumi sama... - habló Momo, mostraba
un extraño rubor purpúreo y una expresión de ansias contenidas. - Hay... Algo
en el aire... Una fragancia... Electrizante y... Provocativa...
~ Son ellas... - dijo Miho limpiandose las
comisuras de los labios. - Las inglesas... Por eso recomiendo que no enloquezcan...
Ahora dense prisa y avisen a las demás... Que desaparezcan hasta la tarde...
~ Hai..! - asintieron energicamente.
~ Diablos... - Pensó Miho mirando a Momo y
a Yuzu salir a cumplir su misión. - Es cierto... Este olor... - Miho se
ruborizó y se dejó caer sobre un sillón en las sombras. - Ah, esta noche...
Esta noche...!!!! -exclamó en las sombras imaginando lo que se desataría esa
misma noche en el Oarai.
~ V ~
Llegó la tarde a la academia Oarai, las
chicas de Saint Gloriana siguiendo sus parametros, se integraron facilmente,
las chicas de Oarai las veian como seres angelicales o por los menos semi
divinos y las reverenciaban bastante, pese a tener a la campeona, la elegancia,
refinamiento y belleza de Darjeeling y bastantes miembros de su séquito eclipsaban
a las cotidianas bellezas a las que ya se habian acostumbrado.
En el comedor, las estrellas brillaron, el
equipo Alvorn prosiguió con indagaciones, para las cuatro de la tarde habian
logrado saber que en dos semanas atravesarian por el cabo de Ponapé y que en
Tierra de Fuego harian una escala para cargar abastecimientos alimenticios y
combustibles.
Darjeeling repasaba estos datos en
silencio, no podía imaginar que los Kanakos podían surtir de combustibles un
barco academia como el Oarai, pero por otro lado...
~ VI ~
Miho aguardaba bajo la melancólica y dulce
luz de una farola a que su amante llegara, hacia unas semanas que habia
comenzado una secreta, prohibida y excitante relación con su hermana Maho, la
comandante de tacticas de Oarai estaba enamorandose perdida e irremediablemente
de la de Kuromorimine.
Maho llego a la hora acordada, los
destellos escarlata del cielo crepuscular le daban a las nubes la apariencia de
arder en demenciales incendios semejantes al que tenía lugar tanto en el
corazón como en el sexo de Miho.
Entonces, la mayor apareció.
Maho miró a la pequeña, trémula, muda y
enamorada.
~ Ven... Abrázame... - jadeó.
La pequeña se abrazó a la mayor con una
ternura conmovedora...
~ Ya no aguanto mas... - jadeó Maho.
~ ¿Doushite, Maho sama?
~ Quiero gritarle a madre que te amo...
Pero... Pero ella nos mataria antes que dejarnos 'profanar' el apellido
Nishizumi... Jamas nos dejaria preservar nuestro amor... Miho...
Miho estaba comovida, ahora veia todo
claro... Maho era una victima mas...
~ ¿y si te libero de Madre?
~ No podrías...
~ ¿Y si puedo?
~ Entonces te seguiré incondicionalmente...
Ambas chicas se besaron dulcemente en las
penumbras.
~ VII ~
El equipo Alvorn habia desplegado un gran
operativo con la unica finalidad de reunir a todos los agentes efectivos con
los que contase para aquella operación, las mas acreditadas agentes de
inteligencia, siete amazonas capaces de traicionar incluso a propios familiares
y señores en pos de la pax bajo la bandera de Saint Gloriana, siete chicas, seleccionadas
previamente habian sido infiltradas, no solo en Oarai, sino en todos los
colegios academias..
Y ahora era el primer conclave, jamas antes
habia sido necesario, mas ahora, circunstancias extraordiarnarias lo
acreditaban, Oarai y Saint Gloriana habian sido infiltradas y no se tenía la
menor pista.
El grupo Alvorn estaba jerarquizado en
cinco miembros lider que tenian informantes desplegadas por todo Oarai e
incluso las demás academias y ninguna de las lideres conocía a las informantes
de las demás en aras de preservar la existencia del grupo en el mas completo
silencio.
Estaban, en la escuadra Alvorn Argentum
(Lideres de grupo enviadas personalmente por Darjeeling) Alice Pleasance
Liddel, quince años, castaña clara, de grandes ojos verdes y cuerpo engañosamente
fuerte.
Valery Wells, Atletica, de cuerpo elastico
y delgado, especialista en infiltración.
Angela Martensen, morena de cuerpo alto y
algo androgino, de crueles ojos color avellana.
Stephan Helmsley, de apariencia y porte
masculinos miraba indiferente a sus compañeras, con sus dos metros cinco, era
de las mas altas estudiantes de Saint Gloriana, esto, indudablemente por su
sangre noruega.
Y lidereando al grupo y segunda en poder de
Alvorn, estaba Anneliesse Myers examinando la informacion reunida por las
informantes de Oarai.
~ Muy bien... - Dijo, según pasaba las
paginas encriptadas ante su vista ya experimentada. - aun debemos recolectar un
poco mas para dar el primer informe...
Las demas escuchaban, aquello pintaba ser
un trabajo interno, resumidamente, en el expediente se leia acerca de que el
consejo estudiantil habia cambiado sus horarios de juntas para dejarlos en
horas de la tarde y de que al parecer, desde hacia cosa de cuatro meses, todas
las inscritas en el Sensha-Do habian cambiado ligeramente sus horarios de
entrenamientos, ademas de volverse un tanto cerradas en su propio circulo,
aunque aquella ligera paranoia ahora de veia coronada con una providencial
infiltración, habia que andar con cuidado. Tanto Saint Gloriana podía haber infiltrado
a Oarai como viceversa. Y no convenía apresurarse a la hora de las acusaciones.
~ Entonces, es obvio que las chicas del
Panzerfähren se esperaban alguna interferencia o intrusión en su grupo por lo
que habian intentado cerrarse infructuosamente. Ahora es claro que aumentarán
precauciones...
~ ¿Qué propone Ud? - La interpeló
impacientemente Stephan.
~ Lo que propongo es buscar a las mas
suceptibles de las miembros del Panzerfähren y nos enteremos de lo que se podía
ocultar... De todo, posibles sospechosas. Estoy segura de que las miembros del
consejo estudiantil tienen sus teorias pero dudo que nos las compartan pese a
su voto de cooperación.
~ Yo misma me encargaré del consejo
estudiantil... - Dijo en su tono pulido y varonil Stephan.
De todo el Alvorn Argentum, Stephan era la
única que podía jactarse de lograr obtener lo que buscase de quien le placiera
sin que esto fuese problema, ésto y su flirt natural, sex appel salvaje y
amplios conocimientos de artes marciales fueron decisivos en su ascenso en Alvorn.
~ Trabajaremos juntas al consejo, tengo a
todas ocupadas con los demás equipos, tu y yo comenzaremos esta noche a
intervenir, tu a Momo Kawashima y yo a Yuzu Koyama...
Stephan sonrió confiada, aquella chica de
monogafas, alta y de rostro serio la atraía y aquello pintaba para ser coser y
cantar, despues de todo. No era la primera vez que recurría a la sutil artimaña
de la seducción.
~ VIII ~
Miho vivió una dulce y breve temporada
idílica en el que no estaba segura de saber si ascendía al paradisíaco Reino
Celestial, o caía a los pozos del Cócito en los brazos impetuosos de Maho.
E imperiosos, estrechaban en las sombras la
cálida suavidad del cuerpo de Miho, ésta, estremeciendose como sobrecogida de
frío. Tendida casi siempre en el lecho bajo los furores de la mayor, la
comandante de Oarai temblaba de terror y amor simultaneamente, aquél tormento
las envolvía con una angustia conmovedora si que ninguna de las dos llegase a
poner nombre a tal suplicio.
Y cuando se separaban, Miho no sabía que
sentir, qué pensar, cuando estaba con Maho no la reconocía, así como tampoco se
reconocía a sí misma.
Y las notas de su amante... Miho no quería
pensar en ello... Era algo horroroso y adictivo...
"Aquél mundo inverso, donde lo
siniestro es lo correcto, donde la sombras son tu cuerpo, donde en vela amante
contemplamos el cielo bajo los mares y en la profundidad de la noche te
oigo"
Para Miho aquello era algo casi
insoportable, pensar en su hermana mayor como su amante la estremecía de gozo,
excitación, miedo y amor engendrando una pasión extraña y diabólica, ya que
siempre, como el adicto empedernido, se juraba a sí misma renunciar para
siempre a sus citas clandestinas con Maho.
Su lugar especial no era otra que una
posada elegante, intima y de excelente gusto medio oculta cerca de la ciudad
Kuromirimine.
Pero cada vez que estaban cerca, un extraño e irresistible magnetismo
satánico y lúdico las empujaba la una contra la otra con una violencia
destructiva e irresistible.
Los besos de Maho ardían an su piel cuando
estaba lejos y sus palabras eran dulces coros angelicales murmurando
perversiones a las que se entregaba con docilidad y ardor.
Un día lejano, las líderes de equipo
escuchaban los planes para el siguiente Panzerfähren, sentadas en la sala del
consejo, Miho había pasado dos dias maravillosos de permiso encerrada con Maho
en la posada y, ensimismada, recordaba esas dulces y tortuosas horas en las que
no era sino un cuerpo y una voluntad desconocidas.
~ Genial... Eso da por concluida la
reunión... - escuchó despertando por el golpe que Anzu había dado sobre el
escritorio.
Todas se levantaron y se dispusieron a
salir, pero cuando Miho se levantó para salir de la sala fue detenida por la presidenta.
~ Nishizumi, quédate por favor un rato
más...
Miho se sentó nuevamente tratando de
parecer impasible. Lo cierto era que no le interesaba mas el Panzerfähren salvo
como medio de verse con Maho durante mas tiempo, incluso había pensado en
dejarse vencer por su hermana cuando tocase el momento.
~ Verás... Me he enterado de algunas
cosas... Cosas que no me agradan pero
que al parecer son ciertas... - dijo cuidadosamente.
Miho palideció girandose hacia Anzu, ésta
la miraba seria aunque serena.
~ Verás... Ultimamente has solicitado
demasiados permisos para ausentarte por las tardes o de incorporarte en
diferentes puertos al de Oarai... La verdad es que no puede seguir esto... La
escuela necesita saber qué ocurre... Y queremos que tú nos lo digas...
~ La verdad...
Miho explicó haber sido desheredada por su
madre y de verse con su hermana (obviando los detalles cruciales y vergonzosos)
en secreto.
Las chicas del consejo la miraron, cada una
sentía un profundo pesar, no podían evitar sentirse culpables de aquella
situación.
~ Siendo así... - dijo Momo aclarandose la
garganta. - No podemos mas que aceptar tus ausencias, disculpa por nuestra
invasión a tu vida personal...
~ Nishizumi, cualquier cosa que
necesites... Ven a nosotras... - dijo Anzu medio apenada por decir aquel
trillado distico. - en serio, ven a nosotras... Eres parte de nosotras
siempre...
Miho asintió, desvió la mirada y sonrió con
amargura. Ahora podría verse con Maho a sus anchas siempre que se cuidase de
que madre no las descubriese.
~ Arigatou, Minna sama... - dijo Miho
enjuagandose una lágrima, sorprendiendose de su recien descubierta habilidad
hipocrita.
~ IX ~
Momo y Yuzu caminaban por el campus, la
noche les sentaba bien ya que la frescura del viento las animaba y refrescaba.
~ Yuzu... - preguntó Momo deteniendose.
La chica se detuvo e hizo un encantador
gesto al inclinar la cabeza ligeramente a la izquierda para escucharla.
~ ¿Recuerdas como era... Antes? - preguntó
dubitativamente.
~ ¿Antes de qué? - preguntó Yuzu.
~ Del ansia... - preguntó Momo pasando
saliva.
~ Muy poco...
~ ¿Recuerdas por qué Nishizumi es quien
dirige nuestros pasos?
~ Es nuestra Magna Soror... Ella dirige los
ritos y nos quiere a todas... Nos cuida ya que somos sus hermanas... ¿No es
hermoso, Momo-chan? ¿Una familia tan amorosa y unida?
~ Pero el ansia...
~ Pasajera... Incluso las Sparrows necesitan
alimentaese para vivir... El ansia es simple hambre...
~ Pero nuestro alimento.
~ Es el idóneo para nuestros perfectos
cuerpos... - dijo. - Ahora debes volver a tu camarote... No le diré a Magna
Soror que dudaste mas de tres veces...
Momo se giró y caminó con pesadumbre en las
tinieblas. Estaba hambrienta... Llena de ansias... No podía soportar más...
Pensó en tomar a una Sparrow, Momo podría seducirla y llevarla a algún lugar
obscuro, alejado y tranquilo donde poder calmar sus ansias desmedidas... O bien
obligarla si se negaba a acceder a sus deseos... Despues de todo, el ansia la
volvía casi invencible. Podría enloquecer un poco y darse un festín, jamás
había cazado sola.
~ Sí... Sólo es un crimen si me
descubren... Si Nishizumi sama no se entera no tendré problemas...
Pensando esto, Kawashima Momo encaminó sus
pasos hacia el lugar donde estaba segura de que las Sparrow se encontraban en
la absoluta clandestinidad, había Totus Florius donde las parejas de chicas se
reunían en umbrosos jardines para desfogar sus soledades.
Momo, sonriente y ansiosa llegó a una
entrada de rejas abiertas y cubiertas de maleza, dentro, había jardines y
florestas primorosas recorridas por senderos, puentecitos orientales y caminos
de piedra, así como fuentes, arroyuelos y estanques. Momo aspiró entre el aroma
delicado de flores, el enervante aroma de la hierba y las reacias maderas de
los arboles le llegó el aroma agridulce del sudor erótico y el aroma a sexo de
mujer con unas pulsaciones que palpitaron en los globos oculares.
Entró con sumo sigilo y se deslizó entre
los jardines primorosos como una serpiente hasta que encontró un lugar
solitario cerca del centro de aquél Totus Florius y se sentó en una banca de
mármol cerró los ojos y comenzó a aguardar a que alguien, quien fuese, llegara
y tratara de seducirla.
Stephan pensó que la providencia era algo
que siempre la había acompañado, simplemente al salir de la junta había
descubierto a Kawashima Momo, pensó informar su sitiacion, pero despues pensó
que podría dar un mejor informe si conseguía acercársele antes que cualquiera.
Así que sin pensarlo dos veces, siguió a la chica de monogafa hasta un hermoso
e imponente jardín, Stephan maldijo creyendo que habria ido a alguna cita.
Stephan aguardó y cada minuto transcurrido
creía que podría acercarse, quizás Momo sólo aguardaba a que alguien la
levantara, sonrió seductoramente, si esa encantadora y aparentemente recta
chica era una meretriz de revuelo tendría un punto que explotar, quizás incluso
convertirla no sólo en su amante, sino en agente de Saint Gloriana en el mismo
consejo de Oarai, aquello era un bocado infinitamente grande para ser
desaprovechado.
Nadie mejor que ella para seducir a aquél
pequeño trocito de cielo, pese a que Momo era alta, aun así Stephan la llevaba
aun más... Ya deseaba tenerla en sus manos, un brillo de lujuria resplandeció
en sus ojos al ver cómo Momo cruzaba las piernas dejando las pantys a su vista
para cruzarlas nuevamente.
Las piernas de Momo fueron lo último que
necesitó para rendirse al deseo de acercarsele, se puso en pie y echó a andar
hacia la marmólea banca.

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